Hoy en día para la mayoría de las empresas, y sobretodo para las que tienen algo que ver con Internet (y no me refiero sólo a tener una página web) es básico poder disponer de flexibilidad suficiente para poder adaptar sus procesos de negocio a los constantes cambios del mercado.
Cada vez es más complicado que los requerimientos de un negocio y, por extensión, de un proyecto de desarrollo se mantengan estables hasta que finalice el proyecto.
Para poder soportar estas adaptaciones, las metodologías ágiles cada vez están demostrando ser más efectivas.