Los datos empiezan a volver a casa tras la fiebre de la nube, según Oracle

 

Cada vez más empresas están devolviendo su información y aplicaciones a los centros de datos internos después de unos años en los que ha predominado la tendencia a subirlos a la nube. Es lo que señala un llamativo informe de Oracle que constata la implosión posterior al auge del cloud computing.

Los datos empiezan a volver a casa tras la fiebre de la nube, según Oracle

Externalizar la información y las aplicaciones a centros de datos fuera de la empresa, lo que se conoce como “subirlos a la nube”, no siempre es tan ventajoso como se ha dicho en los últimos años. El informe "Índice de Oracle sobre centros de datos de nueva generación” realizado por la consultora Quocirca por encargo de esta compañía constata que cada vez más empresas vuelven a confiar en sus propios centros de datos como reflejo de una cierta decepción con el cloud computing.

El estudio se ha llevado a cabo entre un millar de responsables de Tecnologías de la Información (TI) de grandes empresas en 10 países o regiones de todo el mundo, incluida España. Los resultados indican que la proporción de organizaciones que confían únicamente en centros de datos internos ha aumentado del 45% al 66% a lo largo del último año. Un 41% de los encuestados sólo maneja datos en sus propias instalaciones, frente al 26% de principios de 2012. También ha disminuido el porcentaje de entrevistados que trabajan simultáneamente con centros de datos internos y externos, del 56% al 34%.

 

Sigue el boom de los datos

Sean internas o externas, las compañías tienen claro que van a necesitar nuevas instalaciones en las que alojar el volumen de datos cada vez más elevado que genera su negocio. El porcentaje de responsables de TI que estiman que requerirán un nuevo datacenter en los próximos 12 meses ha subido del 22% al 26%. Por el contrario, ha bajado del 17% al 7% la proporción de los encuestados que no consideran necesario habilitar un equipamiento adicional de este tipo.

Otro dato a destacar es que la necesidad de consolidación de la infraestructura tecnológica sigue siendo una de las principales razones que llevan a las empresas a invertir en nuevos centros de datos. Sin embargo, las limitaciones y la antigüedad de las instalaciones existentes tienen un peso cada vez mayor en esta decisión, lo cual implica que la capacidad tecnológica de las organizaciones está empezando a deteriorarse y requiere afrontar nuevas inversiones.

Imagen: Oracle