Duro revés para Linux tras la retirada del mítico programador Alan Cox y las acusaciones de ser más costoso que Windows

La comunidad Linux ha recibido en los últimos días dos malas noticias. La primera es que Alan Cox, uno de los contribuidores clave del kernel en Intel, deja de colaborar con la comunidad. La segunda es un informe de Microsoft y HP que cuestiona la decisión de pasarse a Linux del Ayuntamiento de Múnich.

Duro revés para Linux tras la retirada del mítico programador Alan Cox y las acusaciones de ser más costoso que Windows

 

Aunque las noticias sobre Linux suelen hablar del aumento sostenido de su penetración y la extensión de este sistema operativo de código abierto a nuevos campos como el cloud computing, no todo son victorias. En los pasados días la comunidad de código abierto ha perdido a uno de sus cerebros más destacados y ha visto cuestionado el ahorro de costes que promete a los usuarios en uno de los casos de éxito más destacados de los últimos años: el Ayuntamiento de Múnich.

El primer revés llegó el pasado jueves cuando Alan Cox, considerado uno los más importantes programadores de Linux y sucesor natural de Linus Torvalds, anunció que deja de colaborar con esta comunidad y con Intel, la empresa donde estaba trabajando tras su paso por Red Hat. El desarrollador ha explicado que quiere dedicar más tiempo a su familia. Aunque, con su peculiar carácter, se especula con que la retirada se deba a algún enfrentamiento con Linus Torvalds o la cúpula de Intel. La salida de Cox supone un mazazo para la comunidad de código abierto, si bien ha prometido que volverá en el futuro.

 

¿Linux más caro que Windows?

La segunda mala noticia es un polémico estudio encargado por Microsoft y HP que demostraría que pasarse a Linux puede ser más costoso que seguir usando software propietario, todo un anatema para los defensores de los programas de código abierto. El informe se basa en el caso del Ayuntamiento de Múnich, que en 2004 empezó a migrar sus sistemas Windows a una distribución propia de Linux, llamada LiMux, y también reemplazó la suite Office por la de software libre Open Office. Según los datos difundidos por el consistorio, el cambio ha supuesto un ahorro de 11 millones de euros en estos años.   

Sin embargo, el informe de HP y Microsoft, que no se ha publicado pero sí se ha filtrado al semanario alemán Focus, señala lo contrario: la ciudad de Múnich habría ahorrado 43,7 millones de euros si hubiera seguido con Microsoft. La explicación es que los responsables del ayuntamiento muniqués no habrían contabilizado todos los costes de la migración ni el hecho de que un 25% de sus sistemas todavía operan con Windows, una convivencia que genera problemas de compatibilidad. Microsoft y HP han anunciado que no publicarán el estudio, muy cuestionado, al ser un documento interno.

Imagen: Linbertec