Noticias y recursos sobre ERP

La posibilidad de almacenar información financiera en un único repositorio centralizado implica ya, un gran avance para optimizar la gestión de cualquier negocio. Pero, desde el punto de vista financiero, disponer de la información económica, precisa y en tiempo real será, además, crítico para competir en escenarios complejos. La generación automática de informes facilita la elaboración de los libros contables, balances, Declaraciones trimestrales, anuales, etc.
Las pequeñas y medianas empresas que tienen una visión de su contabilidad más allá de la simple rendición de cuentas, primero, optimizan mejor sus recursos, segundo, toman decisiones más inteligentes y, tercero, propician un reparto de la renta empresarial entre propietarios, empleados o financiadores externos, mucho más justo que aquellas que emplean la contabilidad únicamente para la rendición de cuentas.
Optimizar el proceso de facturación dará como resultado directo el ahorro de tiempo. Pero, también, un ahorro quizá no inmediato, pero sí, muy significativo, de dinero ya que, además de agilizar las tareas, gracias a la automatización de muchas de ellas, también se evitará cometer errores. La mayor precisión en el proceso ahorrará, por tanto, tiempo y dinero.
Disponer de información sólida y precisa, siempre es clave para la toma de decisiones en el ecosistema pyme. Pero, en los casos en los que la Dirección y la propiedad del negocio, son entes diferentes, esta información resulta estratégica para que todos entiendan el cómo y el porqué de la situación empresarial.
Los expertos de Datisa dejan claro que el margen de beneficio debe ser siempre positivo. Elaborar el margen de beneficio correctamente es imprescindible para, poder establecer una política comercial adecuada: aplicar descuentos, promociones, ofertas… Pero también, para establecer condiciones de negociación óptimas con los proveedores. Y, en todo caso, para ganar dinero con las ventas.
En el entorno actual de crisis generalizada en el que se desenvuelven los negocios, la inestabilidad y la incertidumbre son una compañía permanente, especialmente para las pymes. En el ecosistema de las pequeñas y medianas empresas, esta situación de riesgo permanente aumenta su nivel de vulnerabilidad. Y, pone de manifiesto la importancia de componer estructuras organizativas ágiles. Estructuras que, operen de manera proactiva para poder anticiparse a situaciones complejas.
Consumir información ya no es suficiente. Las empresas inteligentes son aquellas que entienden y gestionan los datos como un activo estratégico para optimizar la rentabilidad de su negocio. Y, las que practican una política de democratización de los datos, facilitando su acceso, poniéndolos a disposición de todos los usuarios que los necesiten -con los permisos oportunos- y aprovechando la información que proporcionan. En el entorno pyme no siempre se entiende el valor de la analítica de los datos. Solo se consumen.
La digitalización de las pymes ha sido clave durante los últimos meses. De hecho, han sido aquellas organizaciones que han mostrado un nivel de digitalización más alto las que han conseguido mantener sus estructuras a flote durante los últimos meses. Además, las empresas con áreas financieras más digitalizadas han resistido mejor en un escenario marcado por la incertidumbre y el cambio continuo.
La coordinación entre las distintas áreas de una compañía es uno de los aspectos más importantes en los procesos de cambios y transformación. La implementación de herramientas tecnológicas y la correcta organización de los procesos internos facilita notablemente ese camino.
Las pequeñas y medianas empresas que tienen una visión de su contabilidad más allá de la simple rendición de cuentas, primero, optimizan mejor sus recursos, segundo, toman decisiones más inteligentes y, tercero, propician un reparto de la renta empresarial entre propietarios, empleados o financiadores externos, mucho más justo que aquellas que emplean la contabilidad únicamente para la rendición de cuentas.