Entrevista a Guy Leclercq, CEO de Deveho Consulting Group

“Muchas empresas no fallan en el ERP por la tecnología, sino por cómo abordan el proyecto”

1. En los proyectos ERP, ¿dónde se están produciendo hoy los principales errores?
El problema rara vez es la tecnología. Los errores suelen estar en cómo se plantea el proyecto: falta de definición inicial, expectativas poco realistas o escaso alineamiento interno.

Muchas organizaciones subestiman el impacto que un ERP tiene en sus procesos. No es solo una implantación tecnológica, es una transformación operativa. Cuando esto no se entiende desde el principio, aparecen desviaciones en plazos, costes y resultados.

Evento

2. ¿Qué peso tiene hoy la experiencia sectorial en este tipo de proyectos?
Es determinante. Un ERP sin conocimiento del sector pierde gran parte de su valor desde el inicio.

Cada industria tiene particularidades que afectan directamente a procesos críticos. Si no se incorporan desde la fase de diseño, el sistema acaba adaptándose tarde y mal. Ahí es donde surgen sobrecostes y fricciones internas que podrían haberse evitado.

3. El ERP sigue siendo el núcleo, pero las empresas están incorporando más soluciones. ¿Cómo está evolucionando este modelo?
El modelo está cambiando hacia ecosistemas conectados. El ERP sigue siendo el núcleo, pero ya no actúa de forma aislada.

Las organizaciones están incorporando soluciones de analítica, automatización financiera o gestión documental para cubrir necesidades específicas. La clave no es añadir herramientas, sino integrarlas correctamente para evitar duplicidades y pérdida de información.

4. ¿Dónde está aportando valor real la inteligencia artificial en este entorno?
El valor aparece cuando la IA se aplica a decisiones concretas, no cuando se plantea como un concepto general.

Ya se está utilizando para anticipar incidencias en operaciones, detectar desviaciones financieras o mejorar la planificación. El siguiente paso será automatizar determinadas decisiones bajo supervisión, reduciendo carga operativa y mejorando la consistencia.

5. El cloud se ha convertido en un estándar, pero no todas las empresas avanzan al mismo ritmo. ¿Por qué?
Porque no todas parten de la misma situación. En sectores industriales, por ejemplo, existen dependencias técnicas y operativas que hacen que el cambio sea más progresivo.

El error suele ser intentar acelerar migraciones sin tener en cuenta esa realidad. Por eso estamos viendo una adopción más pragmática, basada en modelos híbridos que permiten evolucionar sin poner en riesgo la operativa.

6. Muchas compañías operan en varios países. ¿Qué retos plantea esto a nivel de sistemas?
El principal reto es unificar la gestión sin perder el control de las particularidades locales.

Es habitual encontrar organizaciones que han crecido con sistemas independientes por país. Eso genera ineficiencias y falta de visibilidad. El objetivo pasa por consolidar la información en una única plataforma, manteniendo al mismo tiempo la flexibilidad necesaria para cada mercado.

7. El contexto regulatorio sigue ganando peso. ¿Está preparado el tejido empresarial para asumirlo?
No de forma homogénea. Hay empresas que llevan años preparándose y otras que siguen reaccionando a última hora.

La regulación obliga a estructurar mejor los datos y los procesos. Quien no lo ha hecho, lo percibe como una carga. Quien sí, lo gestiona como parte natural de su operativa.

Estudio

8. En este contexto, Verifactu ha generado bastante debate. ¿Cómo interpreta su evolución?
Más allá de los plazos, lo relevante es la dirección. El modelo de control y trazabilidad en tiempo real va a consolidarse.

El aplazamiento responde a la complejidad del cambio, pero no altera el fondo. Pensar que esto se va a suavizar o revertir es un error. Las empresas que no avancen ahora tendrán que hacerlo más rápido después.

9. Deveho cumple diez años en España. ¿En qué punto se encuentra la compañía?
España se ha consolidado como un mercado estratégico dentro del grupo.

Durante estos años se ha trabajado en proyectos complejos, especialmente en entornos industriales y compañías internacionales. El foco ahora está en reforzar ese posicionamiento, priorizando la calidad de los proyectos y la especialización frente al crecimiento puramente cuantitativo.